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ESTUDIO: ADULTOS DE ALTA ESTATURA SON MÁS PROPENSOS A PADECER CÁNCER COLORRECTAL

ESTUDIO: ADULTOS DE ALTA ESTATURA SON MÁS PROPENSOS A PADECER CÁNCER COLORRECTAL

03/03/2022

Los resultados de un metanálisis global realizado por los investigadores de Johns Hopkins Medicine corroboran que la predisposición de contraer cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos que deriven en cáncer aumenta para la población adulta de alta estatura, en comparación con la población de baja estatura. Si bien ya se había estudiado la relación entre la estatura alta y el cáncer colorrectal, los investigadores de Johns Hopkins Medicine habían concluido que los resultados de dichos estudios eran contradictorios, ya que recogían parámetros de estatura incongruentes y no contemplaban el riesgo de presentar pólipos adenomatosos, los cuales son precancerosos.

“Este análisis es el estudio más extenso que se ha realizado hasta la fecha y confirma que la estatura alta es un factor de riesgo que se pasa por alto y que debe tenerse en cuenta para la detección precoz del cáncer colorrectal”, indica Gerard Mullin, M.D., profesor titular de la División de Gastroenterología y Hepatología en Johns Hopkins Medicine. Tanto el Dr. Mullin como el grupo de investigadores advierten que el análisis no confirma que la estatura alta sea un efecto causal ni un factor de riesgo tan preponderante como lo son la edad y la herencia genética. Dicho lo anterior, el estudio realizado por Johns Hopkins corrobora la ya identificada relación entre la estatura alta y el riesgo de padecer cáncer colorrectal.

“Existe una correlación entre la estatura y el tamaño de los órganos, y este es uno de los motivos plausibles en que se sostienen los hallazgos,” explica la Dra. Elinor Zhou, coautora del informe publicado. “Siendo mayor la proliferación celular en los órganos de las personas altas, mayores podrían ser las mutaciones que deriven en lesiones malignas”.

Los autores del metanálisis identificaron 47 estudios de observación internacionales que recogían 280,660 casos de cáncer colorrectal y 14,139 casos de pólipos adenomatosos. Incluyeron asimismo los datos del estudio sobre biopelícula intestinal de Johns Hopkins, en el cual participaron 1,459 pacientes adultos, quienes se sometieron a colonoscopías a fin de analizar la relación entre el cáncer y el ecosistema microbiano que se adhiere a la pared intestinal, lo que se conoce como biopelícula. El informe se publicó el 3 de marzo en la sección de epidemiología, marcadores y prevención del cáncer (Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention) de la revista médica de la Asociación Estadounidense de Investigación Oncológica.

Ya que el concepto de estatura alta varía según las diferentes culturas del mundo, los investigadores de Johns Hopkins compararon los percentiles de estatura alta y de estatura baja entre los diferentes subgrupos estudiados. “Descubrimos que, en general, el riesgo de contraer cáncer colorrectal aumentaba en un 24 % para las personas más altas dentro del percentil de alta estatura, comparado con las personas más bajas del percentil de baja estatura. Asimismo, observamos que, por cada 10 centímetros (4 pulgadas) por encima de la estatura promedio, el riesgo de padecer cáncer colorrectal aumentaba en un 14 %; en el caso de los pólipos adenomatosos, el riesgo aumentaba en un 6 %”, dice Mullin.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la estatura promedio de los hombres en Estados Unidos es de 5 pies 9 pulgadas y la de las mujeres es de 5 pies 4 pulgadas, lo cual implicaría que los hombres que miden 6 pies 1 pulgada y las mujeres que miden 5 pies 8 pulgadas (cuatro pulgadas/10 cm por encima de la estatura promedio) correrían un 14 % más de riesgo de presentar cáncer colorrectal y un 6 % más de riesgo de presentar pólipos adenomatosos.

Para la obtención de los porcentajes se tuvieron en cuenta factores sociodemográficos, socioeconómicos y conductuales, entre otros factores de riesgo claramente establecidos, tales como la edad, los antecedentes familiares y personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos y los antecedentes personales de enteropatía inflamatoria crónica. En Estados Unidos, más de la mitad de los casos de cáncer colorrectal se asocian a hábitos o factores que se pueden corregir, como lo son una alimentación poco saludable, la falta de ejercicio físico, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Si bien la estatura, por la discrepancia de parámetros, no se puede equiparar directamente con los factores corregibles, se podría afirmar que la repercusión de la estatura alta en la aparición del cáncer colorrectal es tan importante como lo es la incidencia del tabaquismo, el consumo moderado de alcohol y la ingesta elevada de carne roja transformada sobre dicha enfermedad. En la actualidad, los gastroenterólogos recomiendan las pruebas de detección del cáncer colorrectal cuando existen factores de riesgo establecidos, como la edad y la predisposición genética.

Conforme los datos de la Sociedad Estadounidense Contra el Cáncer, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más frecuente entre hombres y mujeres estadounidenses. Dicho esto, la tasa de incidencia anual de cáncer colorrectal empezó a disminuir a partir de la segunda mitad de 1980, en gran parte, gracias a las medidas de prevención primaria, las cuales instan a las personas a modificar hábitos perjudiciales, y, a las medidas de prevención secundaria, en las que se prioriza la detección precoz de la enfermedad. No obstante, este descenso en los casos se observa en los adultos mayores, ya que en la población menor de 50 años han aumentado las muertes anuales por cáncer de colon en un 2 % del 2007 al 2016, por razones que aún se desconocen.

“Una mayor concientización de la población y de la administración pública suscitará el interés y la financiación de proyectos investigativos que permitan modificar las directrices clínicas, de manera que los médicos tengan en cuenta la estatura como factor de riesgo para la aparición del cáncer colorrectal”, subraya el Dr. Mullin.

La Dra. Zhou señala que se necesitan más estudios para determinar los grupos demográficos de alta estatura que corren riesgo de presentar cáncer colorrectal. “Se podrían realizar pruebas de detección precoz que permitan ahondar en la repercusión de la estatura sobre la enfermedad, por ejemplo, en atletas de gran estatura o en personas altas que padecen trastornos de origen genético, como el síndrome de Marfan. Ciertamente se deben realizar más investigaciones para saber con certeza a partir de qué estatura se debe detectar precozmente el cáncer colorrectal”.