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COVID-19: We are vaccinating patients ages 12+. Learn more:

Vaccines & 3rd Doses | Testing | Patient Care | Visitor Guidelines | Coronavirus | Self-Checker | Email Alerts

 

Philips Respironics issued a recall for some CPAP and BiLevel PAP devices and mechanical ventilators. Learn more.

Información sobre la vacunación contra el COVID-19 para los pacientes y el público en general

 

Vacúnese contra la COVID-19: 4 maneras de acceder a la vacuna

(Para personas mayores de 12 años)

Acuda a los puestos de vacunación ambulantes, a los que puede presentarse sin cita.

Llame al 410-955-1062.
De lunes a viernes, entre las 7 a. m. y las 5 p. m.

Programe la cita directamente en el portal electrónico MyChart.
Para pacientes que tengan una cuenta en el portal. Consulte en este enlace las instrucciones para programar la cita.

Infórmese sobre las campañas de vacunación en su localidad. Tenga presente que en algunos centros de vacunación masiva pueden vacunarle sin cita.


 

Medidas de seguridad

an illustration of a doctor wearing a mask

El uso de la mascarilla es obligatorio en los hospitales y centros de salud de Johns Hopkins Medicine.

Novedades sobre la vacuna

Obligatoriedad de la vacuna contra la COVID-19 para el personal de Johns Hopkins Medicine (publicado el 9 de junio de 2021). Johns Hopkins Medicine tiene previsto vacunar a todos sus empleados antes del 1.o de septiembre del presente año.

Preguntas frecuentes sobre vacunas

Servicios de apoyo para las familias

Hasta el 6 de septiembre de 2021, se ofrece el cuidado gratuito de menores de edad mientras los padres o cuidadores se vacunan.

 

Lea sobre continuar con las medidas de seguridad después de haber recibido la vacuna.
Proveedor que recibe una vacuna COVID-19El 16 de diciembre de 2020, el personal de atención médica de primera línea de Johns Hopkins Medicine tuvo la oportunidad de comenzar a recibir la vacuna contra el COVID-19.

Preguntas frecuentes sobre vacunas

Campaña de vacunación en Johns Hopkins Medicine

  • Johns Hopkins Medicine está ofreciendo vacunas contra la COVID-19 a pacientes de 12 años o más en nuestras locaciones de vacunación en Maryland. Los pacientes pueden programar en línea su vacunación usando MyChart. Los pacientes de Johns Hopkins Medicine pueden llamar al 443-997-1875 de lunes a jueves de 6 a.m. a 8 p.m. y viernes de 6 a.m. a 5 p.m. para programar su vacunación. Los residentes de la ciudad de Baltimore también pueden llamar al 410-955-1062 de lunes a viernes, de 10 a.m. a 2 p.m. Para los residentes de Baltimore, las vacunas se programarán en el Hospital Johns Hopkins o en el Centro de Convenciones de Baltimore.

    En Florida, por favor lea más sobre All Children's Hospital y la COVID-19.

    En Washington, D. C., el Hospital Sibley Memorial sirvió como un sitio de vacunación para los residentes de D. C., pero debido a que las vacunas ahora están disponibles en toda nuestra comunidad, hemos decidido dejar de ofrecer vacunas comunitarias.

    Maryland | Washington, D.C. | Florida

  • Debido a que tomará un tiempo fabricar y distribuir las suficientes vacunas contra la COVID-19 para dar la vacuna a todos los que la deseen, los CDC recomiendan qué grupos de personas deben ser prioritarios. Los CDC han estado trabajando estrechamente con los departamentos de salud estatales y sus asociados para desarrollar estas recomendaciones. A nivel federal, se están realizando esfuerzos para garantizar suministros adecuados en los próximos meses para todos los que quieran una vacuna.

    Si usted es un paciente del Hospital Johns Hopkins Medicine, visite nuestra página de información y actualizaciones sobre vacunas contra la COVID-19 para obtener toda la información actual sobre cómo vacunarse. El sitio web del Departamento de Salud de su estado también puede proporcionar actualizaciones sobre la distribución de vacunas en su área.

  • Los CDC han indicado que las vacunas adquiridas con el dinero de los contribuyentes estadounidenses se administrarán a la población sin costo alguno; sin embargo, es posible que las entidades de salud en donde se aplique la vacuna cobren tarifas por la prestación del servicio. Las entidades o centros de salud podrán cobrar al seguro médico del paciente dichas tarifas, sea este público o privado. En el caso de los pacientes que no disponen de seguro médico, dichas entidades podrán solicitar el reembolso de estos costos al fondo de ayuda que ha destinado el gobierno nacional (titulado en inglés, Health Resources and Services Administration’s Provider Relief Fund).

  • Johns Hopkins Medicine les está ofreciendo vacunas contra la COVID-19 a pacientes mayores de 12 años en nuestros centros de vacunación en Maryland. Los pacientes pueden programar su vacunación en línea con MyChart. Los pacientes de Johns Hopkins Medicine pueden llamar al 443-997-1875 de lunes a jueves, de 6 a. m a 8 p. m. y los viernes de 6 a. m. a 5 p. m. para programar su vacunación. Los residentes de la ciudad de Baltimore también pueden llamar al 410-955-1062 de lunes a viernes, de 10 a. m. a 2 p. m. Para los residentes de Baltimore, las vacunas se programarán en el Hospital Johns Hopkins o en el Centro de Convenciones de Baltimore.

    En Florida, lea más sobre el hospital All Children's Hospital y la COVID-19.

  • Si recibió la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer/BioNTech, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que la segunda dosis se debe aplicar tres semanas después de la primera. Si su primera vacuna contra el coronavirus fue de Moderna, los CDC indican que la segunda dosis se debe administrar cuatro semanas después de la primera. Si ocurre algo que le impide recibir la segunda dosis de cualquiera de las vacunas contra la COVID-19 a tiempo, aún puede recibirla hasta seis semanas (42 días) después de la primera dosis. No estamos recomendando que las personas retrasen la colocación de la segunda dosis, pero los datos de los ensayos clínicos respaldan este rango. En la actualidad, hay datos limitados sobre la eficacia de las vacunas contra la COVID-19 de ARNm administradas más allá de este intervalo. Sin embargo, según los CDC, si la segunda dosis se administra en un plazo mayor, no hay necesidad de reiniciar la serie.

  • Las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna con ARNm contra la COVID-19 no son intercambiables entre sí ni con otros productos de vacunas contra la COVID-19. Cada vacuna se fabrica de modo diferente, incluso aquellas que utilizan tecnología subyacente similar, como Pfizer y Moderna. Una vez que se le administra un tipo de vacuna, la segunda dosis debe ser del mismo tipo, del mismo fabricante que la primera dosis. Poco después de su primera dosis, su registro mostrará qué tipo recibió, para que pueda programar su segunda dosis con la misma marca y en el intervalo de tiempo adecuado entre dosis. Estas recomendaciones pueden cambiar a medida que se disponga de más información o a medida que se autorice el uso de otros tipos de vacunas. En casos excepcionales, como una reacción alérgica, puede recibir una segunda dosis de un fabricante diferente.

  • En estos momentos ofrecemos la vacuna únicamente a los pacientes identificados en nuestra lista, a quienes hayamos avisado directamente. La medida anterior obedece a que el lote de vacunas que nos han adjudicado los estados es inferior a la demanda por parte de nuestros pacientes y de la población. Mediante un programa informático, Johns Hopkins Medicine realiza una lotería diaria para asignar citas a los pacientes que reúnen los requisitos para vacunarse. Las citas que asignamos se basan en la cantidad de vacunas de las que disponemos en el momento. Ya que está fuera de nuestras manos que se nos adjudique un lote mayor, les solicitamos a los pacientes contemplados en las fases vigentes del plan de vacunación estatal que aprovechen las oportunidades que se les presenten para vacunarse. En la página web sobre la campaña de vacunación de Maryland podrán averiguar qué otros lugares ofrecen la vacuna contra la COVID-19. Por favor, no aplacen la obtención de la vacuna si tienen la oportunidad de vacunarse cuanto antes en una entidad distinta a Johns Hopkins Medicine.

  • Decidir si se vacuna contra la COVID-19 o no depende de usted. Johns Hopkins Medicine considera que las tres vacunas disponibles contra la COVID-19 son altamente efectivas para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes por COVID-19. Nosotros, junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), alentamos a los interesados en vacunarse a que tomen la vacuna que esté disponible de cualquier organización legítima y autorizada.

  • No, no es probable que tenga la posibilidad de elegir la vacuna que recibirá. La asignación y distribución de las vacunas es determinada por las autoridades de salud pública federales, estatales y locales. Generalmente, los centros de vacunación reciben las vacunas con poca o ninguna antelación, por lo que no pueden garantizar la existencia de vacunas específicas para un día determinado. Exhortamos a todas las personas que deseen vacunarse a que aprovechen cualquier oportunidad legítima y autorizada, y a que se apliquen cualquiera de las vacunas que se les ofrezca.

  • La vacuna no tiene ningún costo. Johns Hopkins Medicine no le facturará ningún costo asociado con la vacuna contra la COVID-19. Para los pacientes con cobertura de seguro médico, le facturaremos a su compañía de seguros médicos los costos del tiempo de nuestros miembros del personal en que se administra la vacuna. Ya sea que tenga seguro médico o no, no recibirá una factura de Johns Hopkins Medicine si recibe la vacuna en nuestro establecimiento.

  • Le preguntaremos lo siguiente:

    • Los últimos cuatro dígitos de su número de Seguro Social para que podamos activar su cuenta de MyChart, una plataforma segura que Johns Hopkins Medicine está utilizando para programar turnos para el plan de vacunación COVID-19. Usaremos esta información para que coincida con su historia clínica en nuestro sistema. Esta información es voluntaria, y no es necesario que complete este campo si le genera incomodidad. Podemos verificar su identidad utilizando otra información. Si tiene alguna pregunta sobre el proceso de activación de MyChart, llame a nuestro servicio de asistencia al 1-800-318-4246.
    • Su información de seguro médico. Para los pacientes con cobertura de seguro médico, le facturamos a su compañía de seguros médicos los costos del tiempo de nuestros miembros del personal en que se administra la vacuna. Ya sea que tenga seguro o no, Johns Hopkins Medicine no le facturará personalmente por ningún costo asociado con la obtención de la vacuna contra la COVID-19.
  • Consideramos que las tres vacunas (Pfizer, Moderna y Johnsons & Johnson) son altamente eficaces para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes por COVID-19.

    Un coágulo sanguíneo raro pero grave se desarrolló en unos pocos casos de más de 8 millones de vacunas J&J administradas en los Estados Unidos, al 23 de abril de 2020. Después de una cuidadosa revisión de estos casos, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en Inglés) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en Inglés) determinaron que la administración de la vacuna Johnson & Johnson podría continuar de manera segura. Lea sobre la pausa y reanudación de la vacuna J&J.

    Lea más sobre Seguridad de la vacuna COVID-19.

 
Viales de la vacuna COVID-19.Johns Hopkins Medicine recibió las primeras dosis de la vacuna contra el COVID-19 autorizada recientemente el lunes, 14 de diciembre de 2020.

¿Protege la vacuna contra las nuevas cepas del coronavirus? 

Hasta el momento, los estudios están demostrando que las tres vacunas autorizadas por la FDA pueden prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes provocadas por infecciones con las variantes de coronavirus que circulan actualmente. Las personas que han recibido las vacunas deben estar atentas a los cambios en las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los fabricantes de vacunas y los investigadores observan mutaciones del virus de la gripe todos los años, y vigilarán este coronavirus y sus variantes. Si alguna vez hubiera una mutación importante, el proceso de desarrollo de la vacuna puede adaptarse a los cambios, si es necesario. Obtenga más información sobre las nuevas variantes del coronavirus.

Consulte más información sobre las nuevas cepas del coronavirus.

He escuchado que algunas oportunidades de vacunación contra la COVID-19 son fraudulentas. ¿Cómo puedo saber si estoy concertando mi turno con un legítimo?

Lamentablemente, ha habido casos de personas que se han hecho pasar por representantes de compañías farmacéuticas y han ofrecido vacunas contra el coronavirus para luego pedir los números de Seguro Social o información de tarjetas de crédito. Estas son algunas medidas que puede tomar para comprobar si la organización que se contacta con usted es legítima: 1. Pídale a la persona que se ponga en contacto usted que se identifique. Deben ser un/a empleado/a de su Departamento de Salud estatal o de su ciudad, o un/a proveedor/a de atención médica a quien usted conoce. 2. No brinde su información financiera. La vacuna contra la COVID-19 se ofrece sin cargo en todo el país. Los proveedores legítimos de vacunas no le pedirán ningún tipo de pago ni información financiera. Es posible que se le pida que verifique su identidad, por ejemplo, los últimos cuatro dígitos de su número de Seguro Social. Usted no debe tener que proporcionar su número completo de Seguro Social.

¿Qué hago si pierdo mi tarjeta de vacunación contra la COVID?

Si usted es paciente de Johns Hopkins, puede iniciar sesión en su cuenta de MyChart y localizar su información de vacunación contra la COVID-19 en la pestaña Immunization (Vacunación). Los residentes de Maryland pueden solicitar una copia de su registro de vacunación para ellos mismos o sus hijos/as. Para ello, deben crear una cuenta en ImmuNet de Maryland. También puede sincronizar su cuenta de MyChart con la aplicación Apple Health para acceder a sus registros de vacunación.

De lo contrario, comuníquese con el lugar donde recibió su vacuna contra la COVID y consulte si pueden ayudarlo. Es posible que tenga que comunicarse con el departamento de salud de su estado. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no mantienen un registro de las vacunas individuales y no pueden emitir tarjetas de vacunación de reemplazo.

Para llevar un registro de su tarjeta de vacunación, fotografíela tan pronto como la reciba. Cuando reciba un mensaje de texto o correo electrónico de su departamento de salud local que confirme su turno, no lo elimine: puede ayudarlo a obtener otra tarjeta si pierde la original. Asegúrese de que su médico/a también tenga una imagen electrónica de su tarjeta.

Mantenga su tarjeta en un lugar seguro en lugar de llevarla con usted. Algunas personas laminan sus tarjetas, pero esto podría dificultar que los proveedores de atención médica tomen notas en ella en el futuro. No publique una foto de su tarjeta de vacunación en línea, ya que alguien podría usar la imagen para falsificar una tarjeta falsa.

Seguridad de la vacuna frente a la COVID-19

  • A continuación, podrá consultar las últimas novedades sobre nuestra campaña de vacunación en Maryland, Washington, D.C. y Florida. En esta infografía encontrará información sobre cómo puede vacunarse en los centros de salud de Johns Hopkins Medicine.

    La campaña de vacunación de los grupos prioritarios se realiza conforme a las disposiciones de las administraciones públicas de Maryland, Florida y Washington, D.C. En Johns Hopkins Medicine hemos empezado a vacunar a los pacientes según el orden de prioridad establecido, pero dada la escasez en el suministro de los viales, no ofreceremos citas adicionales para la aplicación de la primera dosis de la vacuna. Les recordamos a los pacientes que es necesario pedir cita para vacunarse.

    • El 1.o de febrero se amplió la cobertura de la fase 1C del plan de vacunación de Maryland para acoger a los pacientes que padecen patologías con inmunodeficiencia grave y que reciben tratamientos hospitalarios en planta o en centros de atención ambulatoria. Ya que el suministro de vacunas contra la COVID-19 es sumamente escaso, administraremos la vacuna a los pacientes que reúnan estos requisitos, hasta que se agoten las reservas. Además de la población anterior, continuaremos ofreciendo la vacuna a los pacientes mayores de 65 años de edad, que viven en Maryland, y a otros grupos según lo establecido por el gobernador Hogan en las fases 1A-C del plan de vacunación estatal. Consulte más información sobre el programa de distribución de la vacuna frente a la COVID-19 en Maryland.
    • Quienes reúnan los requisitos para vacunarse en función de su empleo u profesión deben preguntar a sus empleadores si les pueden ofrecer la vacuna; de lo contrario, les solicitamos que contacten con la secretaría de salud de la localidad donde trabajan.
    • El Hospital Sibley Memorial, en Washington, D.C., ha empezado a administrar la vacuna contra la enfermedad del coronavirus a los habitantes del Distrito de Columbia mayores de 65 años, hasta que se agoten las reservas. Por favor, consulte más detalles sobre la vacuna contra la COVID-19 en la página web del hospital Sibley.
    • Nuestra entidad sostiene conversaciones con los representantes de la administración pública en Florida para aumentar la distribución de la vacuna entre los habitantes, hasta agotar las reservas. Consulte más información sobre la administración de la vacuna contra la COVID-19 en el hospital infantil All Children’s Hospital.

    Ya que, por el momento, el suministro de la vacuna entre los centros de salud de Johns Hopkins Medicine es escaso, les pedimos a nuestros pacientes y a la población que, siempre que puedan, aprovechen para ponerse la vacuna en otros lugares: Maryland | Washington, D.C. | Florida

  • Hasta el momento los investigadores de los distintos ensayos clínicos no han informado sobre reacciones adversas preocupantes a la vacuna. Los ensayos realizados por los laboratorios Pfizer y Moderna para las primeras dos vacunas han contado con comités de farmacovigilancia externos; dicho esto, los profesionales de la FDA y los especialistas en vacunas continúan analizando los datos de toxicidad conforme se van generando.

    Alergias: los CDC han indicado que las personas con alergias a ciertos alimentos, a insectos, al látex y a otros alérgenos comunes pueden ponerse la vacuna contra la COVID-19. Las personas con antecedentes de reacciones alérgicas graves (anafilaxia) a los inyectables o a otras vacunas deben consultar a su médico antes de vacunarse, quien se encargará de evaluar si corren algún peligro. En este momento, cualquier persona que tenga una alergia grave o reacción anafiláctica a cualquiera de los ingredientes de la vacuna de Pfizer-BioNTech no debe vacunarse.

    Consulte más información sobre la seguridad de las vacunas contra la COVID-19.

  • Los criterios para establecer las prioridades de vacunación se determinan conforme a las directrices de los CDC y de las secretarías de salud de las localidades en las que Johns Hopkins Medicine tiene centros de salud (Maryland, Florida y Washington, D.C.). Nuestra entidad ofrece la vacuna contra la COVID-19 a las personas que reúnen los requisitos establecidos por la administración pública y la secretaría de salud locales, siempre que sean pacientes de Johns Hopkins Medicine o hayan recibido atención médica en nuestros centros durante los últimos dos años. De la lista de pacientes identificados, se elige al azar a quienes se les ofrecerá la vacuna, según el suministro de viales disponible, y se les avisa por llamada telefónica, correo electrónico o mensaje de texto para que pidan la cita de la vacunación.

  • En efecto, conforme a la información de la que disponemos actualmente, creemos que las vacunas contra la COVID-19 son seguras para los grupos prioritarios contemplados en la autorización inicial de la FDA, por los siguientes motivos:

    Nuestros expertos han vigilado la elaboración de las vacunas y pensamos que se están siguiendo los procedimientos adecuados. Consulte esta infografía de los National Institutes of Health (NIH) sobre cómo se elabora, autoriza y fabrica una nueva vacuna.

    En nuestro sistema de salud seguimos atentamente a quienes llevan a cabo los ensayos clínicos de las vacunas y a las agencias reguladoras que se encargarán de evaluarlas a fin de darles el visto bueno. Son varios los factores que nos dan la certeza de que se han seguido los procedimientos adecuados:

    • La FDA ha expuesto muy claramente las condiciones sobre las que admitiría la administración de la vacuna en caso de emergencia (Emergency Use Authorization, EUA) o la autorización propiamente dicha para cualquier vacuna experimental contra la COVID-19 destinada para inmunizar a la población. La FDA ha establecido procesos rigurosos y somete sus observaciones al análisis de revisores externos expertos en la materia; asimismo, los directores de este organismo han reafirmado que toda deliberación y decisión sobre la autorización de la vacuna de emergencia o la distribución general, se sustentará en los datos científicos más actualizados.
    • Muchos de los laboratorios que avanzan en la fabricación de las vacunas han declarado que su prioridad será la seguridad de la población y la transparencia en la publicación de los datos científicos.
    • Las National Academies of Sciences han establecido directrices sobre las condiciones necesarias para realizar el escrutinio de las vacunas experimentales.

    Consulte más información sobre la seguridad de las vacunas en este artículo Is the COVID-19 Vaccine Safe? (en inglés).

  • Tanto la vacunación contra la COVID-19 de Pfizer como la de Moderna implican dos inyecciones separadas por varias semanas. Para estas vacunas de dos inyecciones:

    Si anteriormente tuvo COVID-19 antes de vacunarse, la primera inyección puede causar efectos secundarios más notables que para las personas que no han tenido el virus.

    Si nunca ha tenido COVID-19, es posible que note más efectos secundarios después de la segunda dosis que después de la primera.

    Consulte más información relacionada con la vacuna contra la COVID-19.

  • T

    Las dos primeras vacunas contra la COVID-19 se crearon con una técnica llamada ARN mensajero, o ARNm. El método ha estado en desarrollo durante años antes de la pandemia, y la llegada del nuevo coronavirus les brindó a los fabricantes de vacunas la oportunidad de usarlo. Las vacunas contra los virus funcionan enviando un mensaje al cuerpo para que esté atento a un determinado virus, como el SARS-CoV-2. Los enfoques tradicionales han utilizado versiones muertas o debilitadas del virus en sí, que el cuerpo aprende a identificar y ante las cuales desarrolla inmunidad. Fabricar vacunas nuevas de esta manera puede llevar años.

    El enfoque de ARNm funciona de manera diferente. Cuando un virus como el SARS-CoV-2 entra en el cuerpo, pone en marcha un medio para producir copias de sí mismo como una fotocopiadora. Las copias del virus invaden otras células. Las vacunas contra el coronavirus de ARNm hacen que el cuerpo produzca copias de solo una porción del coronavirus: las proteínas Spike en su superficie que le dan al virus su aspecto revelador. La proteína Spike ayuda al virus a adherirse a las células y enfermar a las personas, pero por sí sola, no puede causar la COVID-19.

    Las nuevas vacunas de ARNm contra el coronavirus contienen "instrucciones" sobre cómo hacer copias de la proteína Spike. El ARNm se fabrica de forma sintética en un laboratorio (lo que significa que no se toma del virus directamente). Se fabrica para ser inyectado y para encontrar su camino en las células. En la célula, el ARNm le indica a la célula que debe hacer copias de las proteínas Spike del coronavirus. Cuando la célula libera estas proteínas, el sistema inmunitario las identifica como extrañas y las destruye, no sin antes producir anticuerpos para detectar y reaccionar a la proteína y al virus que causa la COVID-19.

    Luego, más tarde, si un coronavirus vivo y completo ingresa en el cuerpo de la persona, el sistema inmunitario "recuerda" la proteína Spike y ataca al coronavirus para que no pueda reproducirse y enfermar a alguien de COVID-19. Las vacunas creadas con ARNm pueden ser incluso mejores para proteger a las personas de la enfermedad que las fabricadas con virus muertos o debilitados.

  • No, el ARNm de las vacunas contra la COVID-19 no entra en el núcleo de sus células, donde está el ADN, por lo que no afecta su ADN ni cambia sus genes.

  • Usted no debe recibir la segunda dosis de la vacuna antes de los tiempos recomendados. Pero, si ya recibió su segunda dosis, y se adelantó 4 días, o fue antes que el intervalo recomendado, las vacunas están bien y no necesita repetir la serie de inmunización.

  • El coronavirus que causa la COVID-19 tiene picos de proteína en cada partícula viral. Estos picos ayudan a que los virus se adhieran a las células y causen enfermedades. Algunas de las vacunas contra el coronavirus en desarrollo están diseñadas para ayudar al cuerpo a "reconocer" estas proteínas Spike y combatir el coronavirus que las tiene. Una vacuna eficaz protegerá a alguien que la reciba al reducir la probabilidad de contraer COVID-19 si la persona se encuentra con el coronavirus. Pero lo más importante es que las vacunas previenen enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte. En este momento, las tres vacunas son muy buenas para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte causadas por la COVID-19. La vacunación extendida significa que el coronavirus no infectará a tantas personas. Esto limitará la propagación a través de las comunidades y restringirá la oportunidad del virus de seguir mutando en nuevas versiones.

  • No se puede contagiar de COVID-19 ni va a contagiarse por ninguna de las vacunas. Las vacunas contra la COVID-19 no tienen ningún virus u otro material infeccioso.

Vacunación de poblaciones diversas frente a la COVID-19

  • La FDA y otros revisores incluyeron a diversas poblaciones en los ensayos de seguridad y eficacia. Los ensayos clínicos de las dos primeras vacunas contra la COVID-19 incluyeron minorías subrepresentadas (alrededor del 25 % de los participantes), grupos de edad más avanzada (alrededor del 25 %) y personas con afecciones, como obesidad, diabetes y afecciones cardíacas y respiratorias. Nota: Los ensayos no incluyeron mujeres embarazadas ni niños/as menores de 12 años. Los ensayos con estos grupos están en curso o comienzan pronto.

  • Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) han proporcionado recomendaciones sobre los grupos prioritarios para recibir las vacunas. El primer grupo en recibir las vacunas autorizadas contra la COVID-19 fueron los trabajadores de atención médica de primera línea y los residentes de centros de atención a largo plazo. Los CDC también clasifican a las personas de 65 años o más, aquellas con afecciones de salud subyacentes y ciertos trabajadores esenciales en los grupos prioritarios.

  • Según las directrices de los CDC, usted está totalmente inmunizado/a cuando cumple con una de las siguientes condiciones:

    • Dos semanas después de su segunda dosis en una serie de dos dosis, como las vacunas de Pfizer o Moderna.
    • Dos semanas después de una vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson. Sin embargo, los datos de los ensayos clínicos son claros en que hay una mejoría adicional cuatro semanas después de la vacuna de una sola dosis, sobre todo para prevenir casos graves de COVID-19 o infecciones asintomáticas. Por este motivo, Johns Hopkins Medicine recomienda cuatro semanas después de la vacuna de una sola dosis para considerar que está totalmente inmunizado/a.
 

Efectos y reacciones a la vacuna contra la COVID-19

  • En general, en el caso de las vacunas contra la COVID-19, algunas personas notan dolor o hinchazón en el lugar donde recibieron la vacuna. También puede tener fiebre, dolores musculares, fatiga, dolores de cabeza o una combinación de estos síntomas.

    Los efectos secundarios pueden durar alrededor de uno o dos días. Estas son señales de que su sistema inmunitario está respondiendo y preparándose para combatir el coronavirus si lo contrae. Si los síntomas persisten, debe llamar a su médico.

    Para aquellos/as que reciben la vacuna de Johnson & Johnson, es importante que sepan que, de más de 8 millones de vacunas de J&J administradas en los EE. UU. desde el 23 de abril de 2020, se desarrollaron unos pocos casos de coágulos de sangre excepcionales pero graves. Después de una cuidadosa revisión de estos casos, la FDA y los CDC determinaron que la administración de la vacuna de Johnson & Johnson podía continuar de manera segura.

    Si bien es excepcional, la TTS es una afección grave pero tratable. Durante las tres semanas posteriores a recibir la vacuna de J&J, debe estar atento/a a los posibles síntomas de un coágulo de sangre con plaquetas bajas.

    Si experimenta alguno de los siguientes síntomas, llame a su proveedor de atención primaria de inmediato o diríjase al centro de emergencias médicas más cercano. Si sus síntomas son graves, llame al 911.

    • Dolores de cabeza intensos o persistentes o visión borrosa
    • Dificultad para respirar
    • Dolor en el pecho
    • Hinchazón de las piernas
    • Dolor abdominal persistente
    • Propensión a hematomas o pequeñas manchas de sangre debajo de la piel cerca del lugar de la inyección

    Lea sobre la pausa y reanudación de la vacuna de J&J.

    Obtenga más información sobre qué esperar al recibir la vacuna contra la COVID-19.

  • Si bien ha habido informes sobre reacciones alérgicas graves en una cantidad muy pequeña de pacientes, los CDC indican que las personas con alergias a ciertos alimentos, medicamentos, insectos, látex y otros alérgenos comunes aún pueden recibir la vacuna contra la COVID-19. Si ha tenido una reacción alérgica grave (anafilaxia) a inyectables u otras vacunas, asegúrese de hablar sobre la vacuna contra la COVID-19 con su médico/a, que puede evaluarlo y medir su riesgo. El proveedor de la vacuna debe mantenerlo en observación durante 30 minutos después de la vacunación, en lugar de los 15 minutos rutinarios. Si tiene una reacción alérgica a la primera inyección, es posible que no reciba la segunda. Los CDC indican que, en este momento, las persona que tengan una alergia grave (como anafilaxia) a cualquiera de los ingredientes de la vacuna de Pfizer/BioNTech no deben recibir esta vacuna.

  • Algunos estudios han sugerido que tomar medicamentos como Tylenol o Advil antes de vacunarse podría reducir la capacidad de su cuerpo para generar una respuesta inmune a la vacuna. Sin embargo, no está claro si estos hallazgos tienen alguna importancia clínica, y otros estudios no encontraron ningún efecto de los medicamentos antiinflamatorios en la reacción inmune a las vacunas. Si toma regularmente aspirina u otros medicamentos de venta libre como paracetamol (por ejemplo, Tylenol), ibuprofeno (por ejemplo, Motrin, Advil) o naproxeno (por ejemplo, Aleve) para otras afecciones médicas, continúe haciéndolo según las indicaciones de su médico/a o según sea necesario. De lo contrario, probablemente sea mejor no tomar medicamentos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, que reducen la fiebre o la inflamación, antes de recibir una vacuna. Si se siente incómodo o tiene síntomas después de la vacunación, ese es el momento de tomar un medicamento de venta libre para ayudarlo a sentirse mejor.

 

Funcionamiento de las vacunas

  • Las vacunas ayudan a las personas a desarrollar inmunidad a un virus u otro germen. Una vacuna introduce una parte menos dañina de ese germen, o algo creado para parecerse o comportarse como él, en el cuerpo de una persona. El sistema inmunitario del cuerpo desarrolla anticuerpos que combaten ese germen en particular e impiden que la persona se enferme de él. Más tarde, si la persona tiene contacto con ese germen de nuevo, su sistema inmunitario puede "reconocerlo" y "recordar" cómo combatirlo.

  • El coronavirus que causa la COVID-19 tiene picos de proteína en cada partícula viral. Estos picos ayudan a que los virus se adhieran a las células y causen la enfermedad. Algunas de las vacunas contra el
    coronavirus en desarrollo están diseñadas para ayudar al cuerpo a "reconocer" estas proteínas de pico y combatir el coronavirus que las tiene.

    Una vacuna eficaz protegerá a alguien que la reciba reduciendo la probabilidad de contraer COVID-19 si la persona entra en contacto con el coronavirus. Pero lo más importante es si la vacuna previene enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte. En este momento, las tres vacunas son altamente eficaces para prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte causadas por la COVID-19. La vacunación extendida significa que el coronavirus no infectará a tantas personas. Esto limitará la propagación a través de las comunidades y restringirá la oportunidad del virus de seguir mutando en nuevas versiones.

  • En el pasado, las vacunas tardaban muchos años en desarrollarse. Sin embargo, el desarrollo relativamente rápido de esta vacuna no significa que se omitieran las medidas de seguridad. Hay varias razones por las que las vacunas contra la COVID-19 se desarrollaron más rápido que otras vacunas:

    • La tecnología de ARNm utilizada para desarrollar las vacunas contra la COVID-19 lleva años en desarrollo a fin de prepararse para brotes de virus infecciosos. Por lo tanto, el proceso de fabricación estaba listo desde antes de la pandemia.
    • China compartió información genética sobre el coronavirus SARS-CoV-2 cuando estuvo disponible, lo que les brindó a los desarrolladores de vacunas un inicio prematuro para encontrar una vacuna.
    • Los procesos de prueba de las vacunas no se saltaron ningún paso, pero los desarrolladores de vacunas llevaron a cabo algunas etapas del proceso en simultáneo para recopilar la mayor cantidad de datos lo más rápido posible.
    • Los gobiernos les otorgaron dinero a los desarrolladores de vacunas por adelantado, por lo que las empresas tenían los recursos que necesitaban.
    • Algunos tipos de vacunas contra la COVID-19 se crearon con ARN mensajero (ARNm), una nueva tecnología que permite un enfoque más rápido que la forma tradicional en que se fabrican las vacunas.
    • Las redes sociales les permitieron a las empresas comunicarse e inscribir a voluntarios/as del estudio, y muchas personas querían ayudar, por lo que hubo suficientes participantes en la investigación para probar las vacunas contra la COVID-19.
    • Debido a que el coronavirus SARS-CoV-2 es tan contagioso y está tan diseminado, muchos/as voluntarios/as que recibieron la vacuna estuvieron expuestos/as al virus, y con tantas exposiciones, los ensayos tardaron menos tiempo en ver si la vacuna funcionaba.
    • Las empresas comenzaron a fabricar vacunas antes de su autorización o aprobación para que algunos suministros estuvieran listos si se obtenía la autorización.
  • Pfizer/BioNTech y Moderna son los laboratorios farmacéuticos que han fabricado las primeras dos vacunas autorizadas por la FDA. Ambas tienen la capacidad de proteger frente a la aparición de la enfermedad COVID-19 y su agravamiento, ya que previenen los síntomas del SARS-CoV-2, el virus que la causa, en un 95 %.

    Existen algunas diferencias en cuanto a su manipulación:

    • La vacuna de Pfizer se debe almacenar y transportar a una temperatura de -94 °F, mientras que la de Moderna debe conservarse a una temperatura de -4 °F.
    • Ambas vacunas deben administrarse en dos dosis: la primera corresponde a la sensibilización inmunitaria y, la segunda, a la dosis de refuerzo. La dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer se administra al cabo de tres semanas tras la primera dosis. En el caso de la vacuna de Moderna, esta se administra a las cuatro semanas tras la primera dosis.
  • Las primeras dos vacunas que se produjeron para combatir la COVID-19 se basan en un mecanismo biotecnológico denominado ARN mensajero, el cual se había desarrollado desde hacía varios años, pero aún no se había utilizado. Con la llegada de la pandemia, los científicos decidieron que era la ocasión de aplicarlo.

    Normalmente las vacunas contra los virus le envían un mensaje al organismo para que esté atento a la presencia de agentes extraños. Las vacunas tradicionales contra los virus funcionan introduciendo en el organismo un virus completo atenuado o muerto, o fragmentos del mismo, para que el sistema inmune lo detecte y produzca anticuerpos que permitan neutralizarlo. La fabricación de este tipo de vacunas suele demorar muchos años.

    Las vacunas de ARN mensajero funcionan de manera distinta, ya que, inducen al organismo a crear copias, como si fuera una fotocopiadora, únicamente de un segmento del SARS-CoV-2; concretamente de las proteínas espiga que se encuentran en su superficie y que, al microscopio, lo rodean como si fuera una corona de puntas. Estas proteínas espiga son las que se unen a las células y producen la infección cuando el virus ataca, pero las copias que produce el organismo con la información de la vacuna tienen una secuencia genética modificada y no causan la enfermedad.

    Las vacunas de ARNm están constituidas por moléculas que contienen las «instrucciones» para que el organismo produzca las proteínas espiga, pero resulta fundamental entender que estas moléculas se sintetizan en un laboratorio, no se extraen directamente del virus. Cuando a la persona se le inyecta la vacuna, algunas de sus células leen las instrucciones del ARNm y producen temporalmente la proteína espiga del coronavirus, que luego liberan en el organismo. El sistema inmune de la persona «reconoce» esta proteína como extraña y produce anticuerpos y células T activadas para defenderse de ella. Si más adelante la persona entrara en contacto con el virus SARS-CoV-2, su sistema inmunitario lo reconocería y estaría preparado para defender al organismo.

    Por el momento, la comunidad científica considera que las vacunas que se basan en ARN mensajero ofrecen a las personas una protección más eficaz contra las enfermedades que las que contienen virus atenuados o muertos.

  • La vacuna de Johnson & Johnson es una vacuna de vectores virales. Esta es otra diferencia entre esta inyección y las vacunas de Pfizer y Moderna, que utilizan tecnología de ARN mensajero (ARNm). Las vacunas de vectores virales toman un virus inofensivo, denominado 'vector', que no puede causar enfermedades ni replicarse, y lo cargan con información que les indica a las células cómo fabricar una porción similar e inofensiva del coronavirus. Esa porción, la proteína Spike, no puede infectar a una persona ni causar la enfermedad de la COVID-19 por sí misma. Una vez que una persona recibe la inyección, sus células reciben las "instrucciones" del vector, que les indican cómo crear copias de la proteína espiga. Luego, las células se ponen a trabajar y las producen. A medida que las proteínas Spike se acumulan en el cuerpo, el sistema inmunitario nota su presencia y genera anticuerpos y una reacción inmune para combatirlos. Después de unas cuatro semanas, hay protección suficiente para combatir el coronavirus que tiene la proteína Spike y prevenir enfermedades graves. Las vacunas de vectores virales se crearon y se vienen utilizando contra las infecciones desde la década de 1970. También se han utilizado en terapia génica para tratar el cáncer. Además, se han usado en estudios para el VIH y la gripe. Algunas de las vacunas desarrolladas para combatir el virus del Ébola emplearon esta tecnología.

  • Sí. Si recibe la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer o Moderna, debe recibir ambas dosis de dichas vacunas de dos dosis. Es importante recibir ambas vacunas. Si recibe solo una, es posible que su sistema inmunitario no se prepare de forma adecuada para combatir el coronavirus si está expuesto a él. Además, es posible que su protección contra la COVID-19 no dure tanto después de una sola dosis como después de haber recibido ambas. Recibir ambas dosis también mejora la posibilidad de que la vacunación lo proteja contra las variantes del virus.

 

Protección e inmunidad

  • Según las directrices de los CDC, usted está totalmente inmunizado/a cuando cumple con una de las siguientes condiciones:

    • Dos semanas después de su segunda dosis en una serie de dos dosis, como las vacunas de Pfizer o Moderna.
    • Dos semanas después de una vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson. Sin embargo, los datos de los ensayos clínicos son claros en que hay una mejoría adicional cuatro semanas después de la vacuna de una sola dosis, sobre todo para prevenir casos graves de COVID-19 o infecciones asintomáticas. Por este motivo, Johns Hopkins Medicine recomienda cuatro semanas después de la vacuna de una sola dosis para considerar que está totalmente inmunizado/a.

    Si no cumple con estos requisitos, no está totalmente inmunizado/a.

  • Esta es una pregunta que los investigadores están ansiosos por responder. Las personas que están infectadas con el coronavirus muestran una disminución en la protección en pocos meses, pero su inmunidad puede durar mucho más que eso. (Al parecer, algunas personas se contagiaron de COVID-19 dos veces, pero esto es inusual). Los datos de los ensayos de la vacuna indican una inmunidad fuerte al menos meses después de la vacunación, lo que indica una posible inmunidad a largo plazo.

    A medida que el coronavirus SARS-CoV-2 ha comenzado a cambiar (mutar), los estudios están explorando cómo estos cambios afectan las características del virus, incluida su capacidad de propagarse entre las personas. Una mutación significativa podría tener un impacto en la efectividad de las vacunas. Los fabricantes de las vacunas se están preparando para implementar modificaciones cuando sea necesario.

  • Las personas que contrajeron COVID-19 aún pueden beneficiarse con la inmunización. Debido a los graves riesgos para la salud asociados con la COVID-19 y el hecho de que es posible volver a infectarse de COVID-19, se puede aconsejar a las personas que se coloquen una vacuna contra la COVID-19 incluso si ya han tenido COVID-19. En la actualidad, no hay suficiente información disponible para decir si las personas están protegidas de contraer COVID-19 después de haberlo tenido (inmunidad natural) o durante cuánto tiempo. La evidencia temprana sugiere que la inmunidad natural contra la COVID-19 puede durar poco tiempo, pero se necesitan más estudios para comprenderlo mejor.

  • Al parecer, algunas personas que han enfermado de COVID-19 han tenido una recaída con síntomas más leves. Los investigadores estudian estos casos para entender la duración de la inmunidad natural frente al coronavirus. Con base en estos datos, buscarán la forma de potenciar la eficacia de la vacuna, de manera que proporcione una inmunidad más duradera que la adquirida naturalmente (por contagio).

  • Las personas que están totalmente inmunizadas pueden sentirse más seguras cuando están entre otras personas, pero deben tomar medidas para proteger a aquellos que aún no han recibido sus vacunas. Las vacunas contra el coronavirus pueden evitar que se enferme gravemente de COVID-19. Pero incluso si se ha vacunado, es posible que aún pueda contraer el coronavirus, albergarlo en su cuerpo sin ningún síntoma (infección asintomática) y transmitirlo a otra persona. Los nuevos datos muestran que el riesgo de esto es bajo, pero no es cero.

Mascarillas y otras medidas de prevención contra la COVID-19

Si me vacuno contra el coronavirus, ¿Aún así tengo que usar una mascarilla? ¿Distanciamiento físico?

El Centro para el Control y Prevención de enfermedades (CDC por sus siglas en Inglés) continúa monitoreando la propagación de la COVID-19 y recomienda usar mascarillas faciales, tanto para aquellos que están completamente vacunados como para aquellos que no lo están. El CDC también recomienda que el uso de mascarillas y distanciamiento físico sea requerido al ir a un consultorio del médico, hospitales o instalaciones para atención a largo plazo, incluyendo todos los hospitales, centros de atención y oficinas de Johns Hopkins. Los lineamientos de seguridad actuales de Johns Hopkins Medicine no han cambiado y aún requerimos que todas las personas usen máscarillas dentro de todas nuestras instalaciones.

Vacunación y menores de edad

  • POR FAVOR ACTUALICE HOY

    Sobre la base de los informes preliminares de datos, la FDA ha autorizado una o más de las vacunas contra la COVID-19 para niños de 12 años en adelante, ya que los ensayos clínicos muestran que las vacunas son seguras y eficaces para niños en este rango de edad.

    Las pruebas actuales de seguridad y eficacia de las vacunas para niños de 2 años en adelante podrían conducir a la autorización de una o más de las vacunas contra la COVID-19 para niños más pequeños en los próximos meses.

  • Sí, es posible que un/a niño/a infectado/a con el coronavirus le transmita la COVID-19 a otra persona. Los datos de algunos estudios sugieren que los/as niños/as pequeños/as pueden tener menos probabilidades que los/as niños/as mayores y los adultos de contagiarle el coronavirus a otros, pero aun así puede suceder.

  • Según un informe publicado por los CDC, volver a la escuela presencial no es un factor de riesgo importante de COVID-19 para los/as niños/as si mantienen medidas de prevención, como el uso de mascarillas y el distanciamiento físico. Asistir a fiestas, citas de juegos y reuniones familiares presenciales, como bodas y funerales, se asocia con un mayor riesgo de que los/as niños/as den positivo por coronavirus. Vacunar a su hijo/a adolescente o pequeño/a tan pronto como sea elegible ayudará a prevenir infecciones y la propagación de la COVID-19.

  • Una vez que haya suficientes personas protegidas contra el coronavirus, el riesgo de infección para su hijo/a, y para la población en general, comenzará a disminuir, incluso antes de que las vacunas estén disponibles para todos/as los/as niños/as. Las vacunas, junto con el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y otras precauciones, ayudarán a garantizar el regreso gradual de su hijo/a a la escuela, los deportes y otras actividades grupales en el futuro.

 

Vacunación y gestación

  • Las vacunas contra la COVID-19 que se han distribuido no afectan la capacidad de las personas para reproducirse. El mecanismo en que se basan dichas vacunas es el de inducir al organismo a que produzca copias de una proteína, la proteína espiga o spike, que se encuentra en la superficie del coronavirus, de manera que el sistema inmune pueda detectarla y defenderse del virus.

    La confusión respecto a si la vacuna causaba esterilidad se produjo por un informe que circulaba en las redes sociales, en el que se decía que la proteína espiga del coronavirus era la misma proteína espiga que favorece la formación de la placenta y la implantación del embrión durante la gestación, la cual recibe el nombre de sincitina-1. En el informe se indicaba falsamente que la vacuna contra la COVID-19 desencadenaría la respuesta inmune ante la presencia de la sincitina-1 y afectaría la capacidad de las mujeres para concebir. Ambas proteínas espiga, que se llaman así porque de su superficie sobresale una punta en forma de espiga, son totalmente distintas y la que se asocia a la vacuna contra la enfermedad por el coronavirus no afecta de ninguna manera la capacidad de embarazarse, incluso por fecundación in vitro. Al concluir los ensayos clínicos de Pfizer, 23 de sus participantes quedaron en embarazo y la única de ellas que sufrió una pérdida estaba en el grupo que recibió el medicamento placebo y no la vacuna.

    Dicho esto, contraer la COVID-19 sí puede afectar gravemente la salud del feto y de la madre. Consulte más información sobre el coronavirus y el embarazo.

    Johns Hopkins Medicine les solicita a las mujeres que consulten al médico sus dudas sobre cómo se relaciona la COVID-19 con el embarazo y la concepción.

  • Sí. En la actualidad, a las personas embarazadas que decidan recibir las vacunas no se les deben negar las vacunas contra la COVID-19 autorizadas por la Administración Alimentos y Medicamentos (FDA). Recomendamos encarecidamente que las mujeres hablen con su médico/a para analizar todos los factores sobre la vacuna y su embarazo.

    • Las mujeres embarazadas sintomáticas que contraen COVID-19 tienen más riesgo de enfermedad grave, complicaciones y muerte que las mujeres no embarazadas. Muchas mujeres embarazadas tienen afecciones médicas que las ponen en mayor riesgo.
    • Otro factor a tener en cuenta es el nivel de actividad de la pandemia en su comunidad.
    • Es importante saber que ningún estudio hasta la fecha ha evaluado específicamente la vacuna contra el coronavirus en mujeres embarazadas y lactantes, aunque ha habido algunas mujeres embarazadas que se inscribieron sin darse cuenta en los ensayos de la vacuna. Los estudios preliminares de toxicidad para el desarrollo y la reproducción no indican ningún efecto adverso sobre la reproducción o el desarrollo fetal.
    • Por lo tanto, no hay ninguna preocupación de seguridad conocida, pero más datos estarán disponibles en las próximas semanas y meses de estudios adicionales. Si bien hay muchas preguntas sin respuesta sobre las vacunas para las mujeres embarazadas, Johns Hopkins Medicine acepta y apoya las recomendaciones del Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM). A medida que evolucionen las recomendaciones nacionales, continuaremos actualizando lo que necesita saber sobre la vacuna contra la COVID-19 y el embarazo.
  • Según los datos disponibles, parece seguro recibir la vacuna contra la COVID-19 si está amamantando a un bebé. Aunque las vacunas no se han estudiado en madres lactantes, a las mujeres lactantes se les debe ofrecer la vacuna contra la COVID-19. Las vacunas no contienen virus vivos, por lo que ser vacunada no representa un riesgo para el bebé. Si está vacunada contra el coronavirus, no hay necesidad de retrasar o interrumpir la lactancia materna.

  • Sí. Si descubre que está embarazada después de recibir la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer o Moderna, puede seguir adelante y recibir la segunda dosis.

    "En este momento, no hay evidencia de que la vacuna contra la COVID-19 aumente los riesgos para los bebés nonatos en el primer trimestre", señala la Dra. Jeanne Sheffield, directora del departamento de medicina materno-fetal de Johns Hopkins. "Para una mujer que recibe la primera dosis de la vacuna en el momento en que queda embarazada, se recomienda que siga adelante y reciba la segunda dosis".

    Los estudios de investigación han demostrado que las mujeres que están embarazadas y desarrollan COVID-19 tienen un mayor riesgo de enfermedad grave, complicaciones y muerte en comparación con las mujeres no embarazadas, sobre todo si tienen ciertas afecciones médicas. "Las mujeres deben hablar con su médico/a para analizar todos los factores sobre la vacuna y su embarazo", indica Sheffield.

Condiciones específicas

  • Sí, según la información disponible actualmente, la vacuna contra la COVID-19 es segura para las personas con epilepsia, afirma el neurólogo Khalil Husari. Si bien los datos son limitados, explica, hasta el momento, no hay evidencia de que los pacientes con epilepsia corran un mayor riesgo de complicaciones adversas después de recibir la vacuna contra la COVID-19. Lea más sobre el coronavirus, la vacuna contra la COVID-19 y la epilepsia.

  • La vacuna contra la COVID-19 se recomienda para todos los candidatos y receptores de trasplantes de órganos, siempre y cuando no tengan una alergia grave a ninguno de los componentes de la vacuna. Del mismo modo, las familias y los miembros del hogar de las personas que se someten a un trasplante deben vacunarse contra el coronavirus tan pronto como lo permitan los CDC y las directrices locales, así como la cantidad de vacunas. Debido a que el trasplante implica inmunosupresión, lo que puede hacer que la vacuna sea ineficaz, las personas en espera de trasplantes deberían, idealmente, obtener un régimen completo de vacunación contra la COVID-19 antes del trasplante. Sin embargo, la serie de vacunas debe completarse dos semanas antes de que se programe el trasplante. Si un paciente no se vacuna antes del procedimiento, la vacuna debe retrasarse de uno a seis meses después de la cirugía o durante el tiempo que su médico/a le recomiende.

  • Las personas que tienen enfermedad inflamatoria intestinal (EII) pueden recibir la vacuna contra la COVID-19 una vez que sean elegibles para hacerlo, siempre y cuando no tengan una alergia grave a ninguno de los componentes de la vacuna. Está bien recibir la vacuna contra la COVID-19 mientras está tomando medicamentos inmunosupresores para tratar la EII. Los datos disponibles sugieren que el momento en que toma su medicamento para la EII no afecta cuándo puede recibir su vacuna contra la COVID-19. Se necesitan más investigaciones para determinar la efectividad de la vacuna en pacientes inmunodeprimidos. Por lo tanto, debe continuar manteniéndose protegido siguiendo las directrices de prevención de COVID-19 de los CDC, como el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y la higiene de manos.

  • Según los CDC, las personas con enfermedades autoinmunes pueden recibir una vacuna contra la COVID-19. Sin embargo, deben ser conscientes de que, actualmente, no hay datos disponibles sobre la seguridad de las vacunas contra la COVID-19 para las personas con enfermedades autoinmunes. Las personas de este grupo fueron elegibles para la inscripción en algunos de los ensayos clínicos.

  • Si está hospitalizado/a en Johns Hopkins Medicine y pierde su turno para recibir la vacuna, usted o su pareja a cargo de su cuidado deben comunicarse con el lugar de vacunación e intentar reprogramar su turno. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, puede recibir la segunda dosis de la vacuna Pfizer o Moderna contra la COVID-19 hasta seis semanas (42 días) después de la primera dosis. No recomendamos retrasar la segunda dosis si se puede evitar, pero los datos de los ensayos clínicos respaldan este intervalo. Si usted está hospitalizado/a durante más tiempo que el intervalo de 42 días, su equipo de atención hospitalaria le brindará la información necesaria para que comprenda sus opciones de vacunación.

  • Las vacunas que están disponibles actualmente son eficaces para protegerlo/a de enfermarse, pero no funcionan al 100 %. Algunas personas que fueron vacunadas podrían tener una enfermedad leve o moderada si contraen el coronavirus que causa la COVID-19. Además, dependiendo del momento de la vacunación, es posible que el cuerpo no haya tenido suficiente tiempo para desarrollar la protección, lo que demora unas dos semanas a partir de la última dosis. Hay personas que han contraído el coronavirus entre las dos dosis de la vacuna. Asegurarse de que no tiene COVID-19 es esencial para proporcionarle la atención adecuada cuando se someta a una cirugía.

  • Esto depende del tipo de cirugía y la fecha del procedimiento. Lo mejor es preguntarle a su cirujano/a y seguir su consejo. El/la cirujano/a podría recomendarle que espere unos días después de la vacunación contra la COVID-19 para operarse. Algunas personas tienen efectos secundarios después de la vacunación, y el/la cirujano/a puede querer saber si una fiebre leve u otros cambios que experimenta en su salud están asociados con su procedimiento quirúrgico o son una respuesta normal a la vacunación contra la COVID-19.

  • Hacerse una mamografía demasiado pronto después de la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus podría dar lugar a un falso positivo y, por ende, a una segunda prueba debido a la inflamación temporal de los ganglios linfáticos. El Departamento de Imagenología Mamaria de Johns Hopkins apoya las recomendaciones de la Sociedad de Imagenología Mamaria: cuando sea posible, y si no retrasa la atención que recomienda su médico/a, debe programar las mamografías antes de la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 o de cuatro a seis semanas después de la segunda dosis. Los radiólogos de imagenología mamaria han notado que los ganglios linfáticos de las axilas pueden agrandarse temporalmente después de vacunarse contra la COVID-19. En algunas personas, esta es una reacción normal a la vacuna. Se espera que los ganglios linfáticos vuelvan a su tamaño normal entre cuatro y seis semanas después de la vacuna. Si sigue adelante con la mamografía dentro de las seis semanas posteriores a la vacunación contra la COVID-19 y los ganglios linfáticos aparecen más grandes de lo habitual en la prueba, se le pedirá que se realice una segunda prueba para mayor análisis. El/la médico/a puede hacer un seguimiento con una ecografía de los ganglios linfáticos debajo del brazo y solicitarle que vuelva entre uno y tres meses después para asegurarse de que estos vuelvan a su tamaño normal. Si se hace una mamografía en las primeras seis semanas después de recibir las vacunas contra la COVID-19, y la mamografía no muestra signos de cáncer de mama ni ningún agrandamiento de los ganglios linfáticos, entonces sus resultados se considerarían confiables de que no hay signos de cáncer de mama.

  • Las personas que se someten a un trasplante (riñón, hígado, médula ósea, etc.) deben tener su sistema inmunológico debilitado para que su cuerpo no rechace el órgano del donante. Nuevos estudios muestran que algunas personas que reciben tratamiento con medicamentos supresores del sistema inmunitario (como rituximab) pueden no desarrollar suficiente protección contra la COVID-19 después de recibir la vacuna, especialmente si esos tratamientos agotan sus células B (una célula B es uno de los tipos de células del sistema inmunitario).

    Todavía no sabemos hasta qué punto las personas en esta situación pueden mejorar su respuesta de anticuerpos con una tercera dosis de la vacuna, una vacuna diferente o un tratamiento con remdesivir o anticuerpos monoclonales. Los científicos están explorando estas y otras posibilidades para ayudar a las personas inmunodeprimidas a responder a las vacunas contra la COVID-19. Se prevé que en un futuro próximo se inicie un estudio de una tercera dosis de la vacuna contra la COVID para los receptores de trasplantes de riñón.

    Si se está preparando para someterse a un trasplante, hable con su equipo de trasplante sobre agendar la vacuna contra la COVID-19 antes del trasplante, cuando es probable que la vacuna funcione mejor que después del trasplante.

  
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